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13 octubre 2023

Informe mundial “El estado de la banda ancha”

Los cambios en las tendencias en el mercado digital del consumo y del suministro podrían ser insuficientes a pesar de los avances para garantizar que se logre el objetivo de conectividad universal y significativa en 2030

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La Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) y Unesco presentaron en septiembre pasado el informe “El estado de la banda ancha” para 2023 donde generan nuevas oportunidades para el panorama del sector mediante tres controladores: los consumidores que exigen servicios y pagos digitales, los ciudadanos que impulsan la demanda de servicios gubernamentales y los nuevos empleadores que lideran las Mipymes.

Aun cuando el acceso estable a los servicios que ofrece la banda ancha ha aportado conocimientos únicos, a partir de la sindemia Covid 19 el sector sigue siendo crítico y continuará crucial de mantenerse las desigualdades globales, resume la documentación. La causa en la cadena de transformación digital provendrá por la creciente demanda de productos y servicios de bienes, trabajo y diversión digitales generada por el giro de la salud mundial, la aceleración del desarrollo de nuevos dispositivos y aplicaciones de Internet y el aumento de la penetración de la banda ancha en los mercados en desarrollo.

El mayor incremento en el uso de Internet se produjo en Portugal que registró un aumento de alrededor del 50%, seguido de cerca por España y Reino Unido. Hacia finales de marzo 2020 Italia estancó el uso con un incremento de alrededor del 40% y Francia parecía estabilizarse en poco más del 30% a finales del mismo año. Aumentos similares se observaron en Canadá, Estados Unidos, Brasil y Australia entre 40% y 50%, a principios de ese año. El periodo de medición semanal efectuado por el ingeniero y desarrollador británico de software John Graham-Cumming comprendió desde 29 de diciembre de 2019 hasta 16 de abril de 2020, con base en datos de la red Cloudflare.

Para la Comisión de Banda Ancha para el Desarrollo Sostenible −compuesta por directores ejecutivos de la industria y líderes intergubernamentales y de la sociedad civil− los avances siguen a medida que el mundo se mueve hacia una actividad universal y significativa. Un indicio es la observación en la población mundial desconectada que continúa disminuyendo ya que en el último año se redujo de 2.700 millones a 2.600 millones de personas, según estimó la ITU en su comunicado de prensa fechado en Ginebra el 12 septiembre de 2023.

Variaciones

Existe fundamental alteración en el acceso a las comunicaciones impulsada por la oferta a una comunicación impulsada por la demanda. Afirma el informe de los comisionados que “recientes acontecimientos en el Sur global han demostrado que la demanda de conectividad no sólo está surgiendo sino que también es sustancial y sostenida”. La tasa de crecimiento anual compuesta de la capacidad de transmisión de ancho de banda por ejemplo, sigue impulsada por África (45%), Asia (40%) y Pacífico (37%) conforme datos del blog TeleGeography, una firma de consultoría e investigación de mercados en telecomunicaciones que desde 1989 ha mapeado la industria.

Se hace evidente entonces el positivo impacto económico de la inversión en infraestructuras para el sector de las telecomunicaciones a partir de la sindemia del 2019, que dejó lecciones aprendidas. Algunas de ellas es la implícita y transversal habilitación de las comunicaciones para todos −desde la salud y la educación hasta el entretenimiento y las transacciones económicas−, cuya ecuación costo/retorno se transformaría.

Otro cambio primordial se asienta en el argumento “constrúyelo primero, y la demanda vendrá”. Como lo han informado los antes citados medios corporativos, ahora se puede ver que la demanda está aquí y creciendo por lo que los comisionados de ITU y Unesco plantean cinco consideraciones:

  1. definir y redefinir los objetivos medibles para una “conectividad universal significativa” que satisfaga las necesidades actuales;
  2. cerrar la brecha del uso abordando las barreras clave para que las personas adopten y utilicen Internet donde la cobertura este disponible;
  3. ampliar la base de contribuyentes e implementar creativos enfoques para aportes mediante el estímulo a la financiación de infraestructuras reformando los intereses de los Fondos de Servicio y Acceso Universal (USAF);
  4. alinear e incentivar a los contribuyentes acerca del financiamiento clave para los planes gubernamentales de conectividad, movilizando fondos de capital de todos los sectores y eliminando desafíos y barreras para la inversión en infraestructuras de red; y
  5. construir políticas de infraestructuras de red duraderas con planes sostenibles y ágiles.

Datos

El informe “El estado de la banda ancha” recoge cifras en siete renglones sobre el estado del seguimiento al progreso a partir de 2023. Las recopilamos en dos dimensiones: acceso y experiencias y usos:

En relación con la faceta de accesibilidad, se manifiesta que los planes nacionales ante las brechas de conectividad han disminuido ligeramente ya sea porque caducaron o porque no han sido renovados por los gobiernos. Por ejemplo, 155 países en 2022 tenían un plan nacional u otro estratégico documento digital que hacía hincapié en la banda ancha, frente a 165 en 2021. En banda ancha alcanzable 103 economías mundiales lograron el objetivo de asequibilidad del 2% para las cinco canastas de servicios TIC de banda ancha móvil de datos y 71 economías adicionales cumplieron el mismo objetivo para la canasta de banda ancha fija (en cada caso, siete más que en 2021), según el informe Hechos y Cifras de 2022 de la ITU. En el segmento Todos en línea los datos recientes de la ITU indican que la penetración de Internet aumentó como resultado del Covid 19 hasta alcanzar 66% de la población mundial total en 2022, frente al 54% en 2019, conforme el documento “Two-thirds of the world’s population uses the Internet, but 2.7 billion people remain offline”.

En el año 2022, el uso de Internet era 93% en los países de ingresos altos, 61% en los países de ingresos bajos y medianos y apenas 36% en los países menos desarrollados. A pesar de aquel relativo crecimiento en el uso de Internet, la exclusión digital continúa en sociedades de zonas rurales y remotas; algunos grupos como ancianos, niñas y mujeres; personas con discapacidad y personas desplazadas, incluidos migrantes y refugiados. También hay que cerrar la brecha digital de género si se tiene en cuenta que 69% de todos los hombres utilizaban Internet en 2022 en comparación con el 63% del total de mujeres y que se ha logrado la paridad de género en algunas regiones y grupos de ingresos económicos en ciertos países de ingresos altos, en pequeños estados insulares en desarrollo (SIDS) y en países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), Europa, América Latina y el Caribe. Sin embargo, en los países de ingresos bajos y medianos persisten notables brechas de género en el acceso a Internet móvil. Además, el informe de la Asociación GEM para la UNESCO, “Global education monitoring report, 2023” encontró que las mujeres con educación en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) representaron solo un tercio de los graduados a nivel mundial en lapso 2016-2018.

En la segunda esfera de competencias y usos, el estado del desarrollo indica que a partir de 2023 las habilidades digitales se promueven pero siguen las brechas entre quienes usan Internet y quienes poseen las cinco categorías de habilidades digitales: comunicación/colaboración; resolución de problemas; seguridad; creación de contenidos y alfabetización en información/datos. Con base en datos actualizados reseñados en el documento de ITU “Measuring digital development. Facts and Figures 2022” y en la Resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 25 de marzo de 2021, el nivel relativamente bajo de habilidades digitales en los 74 países que proporcionaron datos contrasta con su alta proporción del uso general de Internet: 86%, mientras que en las cinco categorías de habilidades digitales 47 países reportaron promedios de al menos el 25% en múltiples áreas, 22 reportaron promedios de más del 50% en múltiples áreas y sólo cinco reportaron promedios de más del 75% en múltiples áreas. Es decir, pocas sociedades nacionales cuentan con mayores habilidades digitales para uso seguro y eficiente de Internet.

Se requiere así mismo aumentar el uso de servicios financieros digitales o servicios electrónicos pues la encuesta Findex del Banco Mundial, “The Global Findex Database 2021: Financial Inclusion, Digital Payments, and Resilience in the Age of Covid-19”, concluyó que 64% de las personas de 15 años o más de edad realizaron y/o recibieron pagos digitales en 2021. Ese porcentaje supera el objetivo del 40% a nivel mundial pero los países de ingresos bajos y medianos del sur de Asia aún no han alcanzado ese objetivo, por lo que deben seguir para obtenerlo en 2025. Estas posibilidades de pagos en línea, generalmente más seguras que el efectivo, a través de un teléfono móvil, escanear un código QR o pasar una tarjeta de crédito o débito por una aplicación, facilitan mayor acceso a servicios financieros, a pagos de compras en línea y a recibir desembolsos gubernamentales o créditos y préstamos.

Finalmente, hay que lograr que las Mipymes estén en línea también. Las referencias desglosadas para esa conectividad según el tamaño de empresa están ampliamente disponibles en los países de ingresos altos, aunque no siempre para las micro-empresas. En la mayoría de los países de ingresos bajos y medios no se dispone de datos agregados sobre el total de empresas con acceso a Internet, y mucho menos por sector. La encuesta “Supporting MSME recovery and resilience during and post COVID-19” publicada el 15 de noviembre de 2021 por PNUD, elaborada a empresas informales en nueve países africanos encontró que el uso de TIC para fines comerciales alcanzó una media del 7%, oscilando entre 24% en Sudáfrica y 1% en Ruanda. También es baja la propiedad de computadoras: más del 90% de las empresas encuestadas en Ghana, Kenia, Mozambique, Nigeria, Ruanda, Tanzania y Uganda informaron no tener una. La mayoría mencionó que no necesitaban acceso a Internet ni computadoras para su negocio. La misma encuesta centrada en Mipymes de Kenia reveló que se vieron afectados negativamente por la pandemia, y una de cada 10 empresas encuestadas indicó un cierre de sus negocios debido al Covid 19. Sin embargo, las Mipymes que tienen mayor madurez digital reflejaron menores niveles del impacto negativo en sus ingresos.

Los consumidores exigen servicios y pagos digitales

La demanda impulsada por los consumidores de servicios y pagos digitales más fáciles, seguros y rápidos es ahora el gran estimulador y lo seguirá siendo siempre que los gobiernos establezcan sistemas de identidad digital más sólidos y verificables. Con ese recurso se podrán realizar procesos de comprobación electrónica como Conozca a su Cliente (eKYC) para pagos confirmados más sólidos, ofrecer programas de inclusión financiera a las micro, pequeñas y medianas empresas y a grupos minoritarios y/o desfavorecidos como comunidades rurales o mujeres empresarias o zonas de conflicto.

Ya existen iniciativas de este tipo en Pakistán con la plataforma Cuenta Móvil Asaan (AMA) que ofrece servicios eKYC en colaboración con el Banco del Estado de Pakistán, la Autoridad de Telecomunicaciones de Pakistán, proveedores de banca sin sucursales, operadores de telecomunicaciones y otros socios de desarrollo. Otra demanda de consumidores para servicios y pagos digitales seguros y verificables para África es la API Mobile Money Open que desarrollaron el operador MTN y Ericsson, con la que han ayudado a acelerar tanto la innovación en tecnología financiera (FinTech) como los servicios móviles financieros en el continente.

Los ciudadanos impulsan la demanda de servicios gubernamentales

Una segunda demanda para servicios al ciudadano que ha aumentado está impulsada por el establecimiento de productos y servicios digitales fundamentales gubernamentales. Este cambio en la gobernanza digital y en los servicios ciudadanos marca un significativo enfoque debido a que genera identidades ciudadanas digitales, ofrece capacidades para procesar servicios de gobierno en línea (incluido el pago de impuestos) y gestiona bases de datos interoperables.

ITU ha recogido en el mundo las enseñanzas de las estrategias digitales de los gobiernos (GovTech) de Singapur, India y Brasil. En su orden, TechStack, Aadhaar y Transformação Digital, han buscado rediseñar la infraestructura digital del sector público para involucrar a todo el gobierno con el fin de: proporcionar, compartir y construir servicios digitales ciudadanos; crear una base de datos biométrica nacional que proporciona a todos los ciudadanos un número de autenticación único para el sustento de las transferencias directas de efectivo; y actualizar y digitalizar 68 servicios públicos que ahorran más del 90% de los costos. En concreto,

TechStack (SGTS) identificó cuatro capas mediante las cuales aloja servicios en la base de datos, proporciona estructuras de interfaz como Programación de Interfaz de Aplicaciones (API), reutiliza micro-servicios comunes de las plataformas gubernamentales y proporciona y comparte servicios digitales a los ciudadanos de Singapur.

Aadhaar contaba en agosto de 2020 más de 1.260 millones de personas inscritas y ha facilitado desembolsos de concesiones a más de 200 millones de mujeres y a más de 18 millones de trabajadores vulnerables de la construcción en India. En la actualidad la Corporación Nacional de Pagos del Banco de la Reserva ha utilizado la base de datos como mecanismo de facilitación para transferir dinero a través de la aplicación Bharat Interface for Money.

Transformação Digital (E-Digital) se entiende como cambio de mentalidad empresarial que impulsa el desarrollo de servicios en línea para los ciudadanos de Brasil mediante tecnologías integradas como computación en la nube, medios sociales, movilidad, Big Data. Es un sitio web único para más de 1.750 servicios gubernamentales con identificación ciudadana y autenticación de inicio de sesión.

Nuevos emprendedores liderando Mipymes

Con base en el artículo “Unicorn: What It Means in Investing, With Examples” publicado en 29 de abril de 2023 en Investopedia por James Chen, ex-director de contenidos sobre inversión y comercio en Investopedia y ex-jefe de investigación en Gain Capital, el “emprendimiento en esta década está impulsado por el éxito del ‘unicornio’”: una nueva empresa con valoración de más de mil millones de dólares.

No obstante, son las micro, pequeñas y medianas empresas las que continúan dominando e impulsando el panorama empresarial al representar alrededor del 90% de todas las empresas y ser responsables de más del 50% del empleo en todo el mundo, según el informe del Banco Mundial “Small and Medium Enterprises (SMEs) Finance”. Ante este contexto dominante existe la demanda significativa de servicios de banda ancha impulsada por las solicitudes de las Mipymes, que incluyen empresas nativas en la nube.

Ejemplos que están cambiando rápidamente los servicios/entregas digitales se localizan, entre otros, en Indonesia con GoJek que como unicornio revolucionó la industria del taxi con su aplicación de transporte compartido y rápidamente se convirtió en Pyme. Esta pequeña empresa se fusionó en 2021 con otro unicornio indonesio, Tokopedia, para formar GoTo: una empresa que ofrece servicios de pagos digitales y comercio electrónico bajo demanda siendo responsable de casi el 2% del PIB de aquel país.

El mercado africano en línea Jiji que se lanzó en 2014 y creció hasta tener más de 10 millones de visitas únicas por mes, alberga dos millones de anuncios publicitarios activos por un valor total de 10 mil millones de dólares. Uno de sus éxitos consistió en su estrategia de crecimiento con base en teléfonos móviles al reconocer el bajo número de propietarios de computadoras domésticas en Nigeria. La aplicación móvil Jiji ha impulsado su propio crecimiento y permitido la rápida conexión y la fácil interacción entre clientes de Etiopía, Nigeria, Kenia, Ghana, Uganda y Tanzania siendo la mejor aplicación móvil de comercio electrónico en Kenia este 2023.

En conclusión, el Informe de ITU y Unesco acerca del el estado de la banda ancha 2023 demuestra un movimiento positivo pero deben seguir los esfuerzos colaborativos para que individuos, gobiernos y empresas se focalicen en cumplir los objetivos de la Comisión de Banda Ancha: ¿Cuáles son las consideraciones sobre cómo se puede y se debe financiar la próxima etapa de conectividad para la transformación digital?

Nota. Todas las siglas se presentan en inglés

05 junio 2022

Nuestros derechos de consumidor vulnerados ante compras digitales

Los medios para compras digitales se otorgan poderes posteriores a la transacción en detrimento del consumidor, por lo tanto “lee por favor”

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Un informe de los profesores de Leyes, Aaron Perzanowski y Chris Hoofnagle, sostiene que “los Términos de Uso y los Acuerdos de Licencia del Usuario Final (EULA) asociados con bienes vendidos por medios digitales generalmente restringen el legado de esos bienes para todo tipo de transferencias.” Por eso es más que conveniente conocer qué se adquiere cuando se compran intangibles en línea.

En la práctica actual los compradores no adquirimos ningún producto digital sino una licencia de uso limitada muchas veces hasta que se indique específicamente lo contrario, lo que nunca sucede. La venta masiva de libros, música y películas analógicas dejó de existir, aun cuando hay algunos renacimientos. Ayer la compra estaba materializada con tapas duras, acetatos de vinilo y cintas VHS. Ahora se adquieren licencias de usuario final que contienen palabras clave distribuidas en una extensión textual del tipo:

  1. "no puede vender, alquilar, arrendar, distribuir, transmitir, sublicenciar ni asignar ningún derecho sobre el contenido"; 
  2. "no puede redistribuir, transmitir, asignar, vender, transmitir, alquilar, compartir, prestar, modificar, adaptar, editar, licenciar, transferir o usar de otra manera la música comprada"; 
  3. "no puede transferir, redistribuir ni sublicenciar la Aplicación con licencia y, si vende su Dispositivo a un tercero, debe eliminar la Aplicación con licencia del Dispositivo antes de hacerlo"; 
  4. "Usted no acepta modificar, alquilar, prestar, vender o distribuir los Servicios o el Contenido de ninguna manera, y no explotará los Servicios de ninguna manera que no estén expresamente autorizados".

Este es el mercado de los medios digitales, apropiado por empresas como Amazon con su tienda Kindle o Apple y su App Store o Google y su servicio en línea Google Play, por ejemplo.

De manera general, el consumidor no lee aquellas disposiciones al momento previo de la compra en línea de libros electrónicos, música en formato MP3 o películas por suscripción streaming. Entonces, las restricciones incorporadas las han apropiado los vendedores minoristas también.

Desvinculación de bienes tangibles y digitales

El mercado de la venta digital ha modificado el comportamiento legal que ampara a los bienes tangibles como libros de tapa dura, vinilos de música y CD y películas en cintas VHS o discos Blu-ray, donde la doctrina de la primera venta frente a la ley de derechos de autor garantiza a los propietarios del producto la transferencia del material como mejor les parezca. Fue el caso Kirtsaeng vs. John Wiley & Sons, Inc. del 2013 el que describió la regla de la primera venta como “una doctrina de derecho consuetudinario con una genealogía histórica impecable”.

Frente a las limitaciones de los derechos exclusivos, el código norteamericano U.S.C. § 109 del año 2012 ha afirmado que: “El propietario de una copia o fonograma en particular hecho legalmente bajo este título, o cualquier persona autorizada por dicho propietario, tiene derecho, sin la autorización del propietario de los derechos de autor, a vender o a disponer de la posesión de esa copia o fonograma de otro modo.” Sin embargo, tanto mayoristas como minoristas de bienes digitales arguyen dos razones para diferenciar las ventas de productos tangibles y archivos digitales: la transferencia de un archivo digital normalmente requiere la creación de una nueva copia y los bienes en medios digitales no se venden a los compradores; simplemente se obtiene una licencia.

Al respecto, Aaron Perzanowski y Jason Schultz, señalan cómo “los beneficios de la primera venta han dependido tradicionalmente de un solo disparador: la propiedad de copia de una obra.” Por su parte, los Términos de Uso de la Tienda Kindle de Amazon, sostienen que “El Proveedor del Contenido otorga una licencia, no vende el Contenido Kindle” y los de Sony Playstation Network, que “Todo el contenido y el software... están licenciados no exclusiva y revocablemente para usted... únicamente para su uso personal, privado, intransferible, no comercial y limitado a una cantidad reducida de Dispositivos Autorizados en el país en el que se encuentra su cuenta registrada… Usted no puede vender, alquilar, arrendar, prestar, sublicenciar, modificar, adaptar, organizar, traducir, realizar ingeniería inversa, descompilar o desarmar ninguna parte de la Propiedad”.

A pesar del cambio legal, el modelo de venta en línea se está aplicando a libros, videojuegos y otros medios, a través de suscripción por streaming y debido al entusiasmo de los consumidores por ahorro de espacios, bibliotecas en el bolsillo masivas de contenido multiformato, portabilidad y compatibilidad con variedades de dispositivos, etc. Se calcula que las tiendas en línea más comerciales −Spotify, Tidal, Apple Music, Netflix, Kindle Unlimited− incluyen cada una más de treinta millones de bienes tales como pistas de música, películas, libros electrónicos y hasta dispositivos exclusivos compatibles con aquellos archivos de bienes.

Otro tanto de motivación reciben los titulares de los derechos de autor. Algunas ventajas se relacionan con: limitar el impacto de mercados secundarios, agrupar contenido antiguo de bajo valor con títulos nuevos de alto valor, reducir la infracción de los derechos de autor, disminuir los costos de los acuerdos para series atractivas y no atractivas, aumentar los servicios de suscripción, achicar la piratería, etc.

Sin embargo, un segundo grupo de titulares de los derechos de autor identificados como creadores individuales han mostrado su desacuerdo con este modelo de venta, en particular por lo que denominan “tasas de regalías parsimoniosas” y a pesar de ser ambivalentes acerca de los ingresos y el gusto por la exposición, de la que no quieren aislarse.

En síntesis, la separación en el mercado en línea de productos tangibles y bienes digitales ha alterado la doctrina de la primera venta, los derechos de autor, los derechos de copia, la posesión del bien, la seducción de los consumidores, la motivación de los titulares por la autoría y hasta el significado de verbos como "comprar" o "licenciar".

El lenguaje del marketing

Toda la jerga anterior es para abogados, no para compradores en línea que buscamos satisfacer nuestros gustos estéticos con bienes digitales y llevarlos de modo ubicuo en los dispositivos móviles y almacenarlos localmente mediante tecnologías permanentes. Esta particular circunstancia no le importa al mercado de los intangibles.

Una causa es la extensión repetitiva y compleja de las licencias de uso para compras y el desconocimiento del consumidor acerca de los términos y condiciones de las tiendas que venden bienes digitales en línea. Abogados burlescos afirman que la economía se detendría si los consumidores leyeran todos los acuerdos en línea previa la adquisición del bien digital. Incluso el presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, John G. Roberts Jr., admitió en Canisius College en Buffalo, N.Y. cuando ejercía como presidente del Tribunal Supremo que, por lo general, él no lee la letra pequeña que los usuarios de computadoras deben aceptar antes de acceder a algunos sitios web. Un caso corporativo en este sentido se divulgó cuando Bob Dormon, escribió el 4 dic 2012, en el portal web Biting, que Adobe asume que el usuario promedio puede leer la licencia de 3.500 palabras en diez minutos, antes de su descarga del software Flash.

La mayoría de los consumidores actúan con base en la información incompleta, lo que los lleva erróneamente a asumir que los términos de los acuerdos de licencia no leídos y desconocidos son más favorables de lo que son en realidad. Así lo estudiaron en el escrito de 65 páginas The No-Reading Problem in Consumer Contract Law los profesores de la Escuela de Derecho y de la Escuela de Administración de Yale, Ian Ayres y Alan Schwartz, que muchos consumidores sufren del optimismo de los términos pues es tendencia “esperar que un contrato contenga términos más favorables de los que realmente proporciona”.

Es de deducir entonces que los consumidores anticipan que los términos les permiten prestar sus bienes digitales a amigos y familiares pero la realidad los golpea con la probabilidad exacerbada del lenguaje de marketing que envía una señal no concordante con la letra pequeña. Comprar no es adquirir un producto. Tampoco Licenciar es poseer los derechos de la primera venta. El dueño de los derechos de autor retiene el control sobre su obra hasta que sea vendida, luego de completada la transacción de compraventa, el control y la posesión de la obra pasa al comprador quien tiene derecho de vender o disponer de la obra legalmente adquirida pero sin reproducir la obra, ni copiarla. Se trata de un derecho a generar y gestionar la riqueza comunitaria de bienes y de obras intelectuales sobre la gestión de la abundancia común.

En los portales web de compra digital hay una desconexión entre lo que entienden los consumidores cuando hacen clic en el botón 'Comprar ahora' y aquellos términos de los acuerdos de licencia. Este sesgo del optimismo básico tiene comprensión más matizada y sofisticada para las transacciones en línea. Ben Sheffner de Motion Picture Association of America, citado en el documento White Paper on Remixes, First Sale, and Statutory Damages del grupo de trabajo en Política de Internet de la Comisión Federal de Comercio de EE.UU., dice: “yo creo que si le preguntas a la gente cuando va a un sitio a comprar una película, un libro o una canción, entiende bastante bien que en realidad no está comprando los derechos de autor; está comprando una licencia que les permite hacer ciertas cosas”.

En conclusión la compra de bienes digitales en el mercado en línea requiere comprender previamente los documentos EULA, que se pueden personalizar y así proteger el negocio no la adquisición del bien ni la transacción post-venta, que va en nuestro detrimento como consumidores.